Pambelé siempre tuvo la razón cuando dijo a los medios que era mejor ser rico que pobre. Durante años, sin embargo, se ha oído decir que esa relación es efímera y que son más importantes las experiencias, la religión y un buen matrimonio. Pero un reciente estudio por fin saca a la luz la verdad: el dinero sí hace más feliz a la gente. Un artículo de Semana.Com